Hace unos meses estaba donde aparentemente quería estar y decidí mandarlo a la mierda.
Me iba bien y tenía reconocimiento.
¿Ahora? No.
Pero supongo que mi vida te importa entre poco y nada.
Así que aprovecharé para hablar de algo que al igual sí te interesa.
Tengo una habilidad extraña.
No me convierte en alguien especial, pero tampoco se puede aprender.
Esa habilidad no busca la eficiencia. Busca devolverte a la casilla de salida.
Ayudo a construir marcas desde lo que eres, no desde lo que se espera de ti.
Desde lo que fuiste y nunca debiste dejar de ser.
Puedes pensar que intento colártela doblada. En mi cabeza sonaría: "Menudo puto flipado".
O puedes descargar un PDF donde te recuerdo, como en un álbum de fotos, lo que eras antes de sacrificar tu identidad por parecer "profesional".
No me jodas. Es rápido de leer. Son 10 minutos.
Eso sí, luego te fundiré el correo a emails.
Cada 2 días. 48 Horas.
Seré el pesado de turno. Me la pela.
Hasta que me solicites una reunión o me quieras matar o simplemente te des de baja. Tú mismo.
Es mejor quedarse mirando. Mirar no es malo.
Ese será el trato. Veamos...
¿Aceptarías una recomendación empresarial de un malhablado? ¿Aceptarías exponer tus costuras?
Te lo pregunto porque a la gente que está en mi lista les toco la moral. Un poco.
Te regalo el PDF. 7 preguntas y una historia muy simples.
No te haré incrementar las ventas.
O sí. Te recomiendo que nos veamos.
Si te interesa, viene de regalo aquí: